rociador automatico sprinkler

Sistemas de Rociadores Automáticos

Descripción

 Un sistema de rociadores automáticos, con buen mantenimiento, es altamente eficaz en la protección contra incendio de las personas y de los inmuebles.   La National Fire Protection Association (NFPA – Asociación en la Protección Contra Incendio de muy reconocido prestigio mundial), mantiene registros de todos los incendios en la Unión Americana y en ellos se ha demostrado que en un edificio protegido completamente con rociadores automáticos, donde el sistema estaba operando adecuadamente, las muertes ocasionadas por el incendio han sido prácticamente nulas y en los peores casos de incendio, las pérdidas han sido de dos personas o menos.   Esto excluye a las explosiones y a los fogonazos, donde las víctimas murieron antes de que el sistema pudiera operar.

Sistemas de Rociadores Automáticos del Tipo Húmedo

Los sistemas de rociadores automáticos que fueron instalados, son denominados del tipo húmedo, ya que la tubería se encuentra llena de agua a presión. Las tuberías tienen diferentes denominaciones (nombres) según sea la parte del sistema que alimenta, siendo estas:

  • Riser:                     Es la tubería vertical que inicia en la brida de piso donde termina la tubería subterránea de alimentación y termina en un codo que alimenta a las tuberías horizontales de alimentación de agua al sistema. En esta tubería se instala normalmente la “Válvula de Control” del sistema y la “Válvula de Alarma”. En México, el riser normalmente se encuentra en la parte exterior del edificio, esto siempre y cuando la temperatura del exterior nunca vaya a estar por debajo de la temperatura de congelación del agua.
  • Cabezal:             Es la tubería horizontal del sistema de donde se desprenden todas las tuberías que alimentan a los rociadores automáticos (Ramales).
  • Ramal:            Es la tubería que corre paralelamente al techo y es de donde se alimentan los rociadores automáticos. Estas tuberías son las de menor diámetro en el sistema.
  • Alimentador Principal:        Es la tubería que inicia en el codo donde termina el Riser y alimenta a los Cabezales.
  • Riser Niple:     Es la tubería vertical que sale del cabezal para alimentar a los Ramales. No siempre se colocan los Riser Niples en los sistemas, esto depende del tipo de techo y del arreglo que se haga de tuberías.

Un sistema de rociadores automático está compuesto de una red de tuberías, con boquillas de descarga denominadas Rociadores Automáticos, localizados a todo lo largo y ancho del edificio.

Existen múltiples tipos de rociadores automáticos y se catalogan por: la forma en que se deben de instalar – rociador hacia arriba (upright), rociador hacia abajo (pendent) o de pared (sidewall); la temperatura de operación –existen diferentes grados de temperatura-; el tipo de acabado –natural, cromado, pintado, decorativo, con recubrimiento anticorrosivo, etc.-; por el diámetro de la conexión y el orificio de descarga; el tiempo de respuesta –estándar o rápida (FR)-; así como por el tipo de aplicación y de la gota de la descarga –cobertura estándar, cobertura amplia (EC), gota grande (LD), orificio grande (LO), orificio extra grande (ELO), respuesta rápida para supresión temprana (ESFR), etc.

Aún cuando hay una gran gama de rociadores automáticos, la construcción y operación de todos ellos es la misma. Todos los rociadores automáticos están compuestos de un cuerpo fabricado en bronce, el cuál tiene una conexión roscada para su instalación, un orificio de descarga, un tapón, un mecanismo de operación, un marco y un deflector. El marco del rociador se utiliza para sostener al deflector y al mecanismo de operación que sujeta al tapón sobre el orificio de descarga. El mecanismo de operación puede ser de dos tipos: los que están formados por un elemento fusible y un juego de palancas y los de bulbo de cristal.

Cuando ocurre un incendio, el calor generado por el fuego provoca que el elemento fusible se funda o que se rompa el bulbo que sostiene al tapón del rociador. Al no haber ningún dispositivo que siga sosteniendo al tapón, el agua sale por el orificio de descarga en forma de chorro, chocando contra el deflector para producir un rocío uniforme, formando una especie de sombrilla de gotas de agua que se descargan sobre el fuego. El agua en forma de rocío, es mucho más efectiva que en forma de chorro, ya que se absorbe el calor de manera más rápida.

La operación de cada uno de los rociadores automáticos es independiente de la de los demás. El calor proveniente del fuego activa a los rociadores de manera individual, cuando el rociador ha llegado a su temperatura de operación predeterminada. Esto quiere decir, que en un incendio, solamente operan aquellos rociadores que se encuentran en el área del fuego y no todos los que están instalados en el sistema, como ha sido la creencia de muchas personas

La temperatura de operación de cada uno de los rociadores automáticos se encuentra estampada en el eslabón del fusible. Los rociadores automáticos, con rango de temperatura por encima de los 174 °F (65°C), se encuentran codificados con colores.

Cada uno de los rociadores automáticos descarga una cantidad de agua que va en relación con el diámetro del orificio. Los rociadores estándar descargan aproximadamente 20-25 galones por   minuto (76-95 litros por minuto), mientras que los que más descargan son los ESFR que descargan hasta 125 galones por minuto (473 litros por minuto), dependiendo del diseño del sistema.